¿Cuál es el valor real del dinero?

El dinero

El dinero es un método de intercambio energético. La moneda, la plata, el dinero, no existe. Es un número ficticio inventado por el ser humano para definir el valor energético de un intercambio justo.

Dicho de otra manera, el dinero es simplemente una construcción social basada en acuerdos, confianza y reglas compartidas, pero carece de un valor intrínseco. En palabras de Yuval Noah Harari, el dinero es una de las ficciones compartidas más exitosas de la humanidad.

Cuando compramos algo en Temu o Shein, entonces, ¿estamos pagando un valor justo? ¿O estamos siendo cómplices de la explotación de cientos de millones de personas en tierras lejanas?

Apoyemos el comercio local. A los artesanos. A los de nuestro barrio. A los de nuestro entorno. Compremos productos que no surjan de la explotación capitalista que deshumaniza al individuo.

La economía del viejo mundo

Pareciera más fácil regirse por el «principio de interés propio» (en economía se asume que las personas actúan buscando maximizar su propio beneficio) y buscar siempre la «mejor oferta» desde un punto de vista de la oferta y demanda.

Pero la «mano invisible» de Adam Smith funciona así en una sociedad antigua, del viejo mundo.

En el Nuevo Mundo, la mejor oferta no es la que interseca con la demanda en un gráfico microeconómico. Es la que colabora con el ser humano y con el planeta. Es la que invita a la colaboración y al intercambio justo.

Es como Ricitos de oro: Ni tan frío ni tan caliente. Porque el problema no está sólo en Temu y Shein, sino también en Louis Vuitton y en el dropshipping (hasta cierto punto). El problema está en la usura, en cobrar mucho más del valor real de la cosa porque puedes, o porque sabes aprovecharte de la frágil psicología humana.

“El dinero es una construcción social basada en acuerdos, confianza y reglas económicas, pero carece de un valor intrínseco.”

La economía del Nuevo Mundo

La economía del Nuevo Mundo es la del intercambio justo, tanto por quien cobra/oferta, como por quien paga/demanda. Y es nuestra labor como humanidad participar activamente de esta nueva economía aunque vaya en contra de todo lo que se nos ha enseñado.

La respuesta no es salirse de los bancos y vivir en base a un intercambio material (e.g., cambiar huevos por zapatos). Eso es primitivo, de una era anterior a esta, porque tiene su límite en la materia próxima, totalmente antitético a la lógica acuariana que rige la Nueva Era.

El dinero es una tecnología impresionante, maravillosa, útil, perteneciente al Nuevo Mundo. Lo que tiene que cambiar entonces no es el sistema, sino nosotros con nuestros comportamientos anticuados y escasos frente al dinero.

En Chile sucede algo muy particular y es que nos gusta aprovecharnos. Si algo está más barato, si me puedo saltar la fila, lo hago porque soy “vivaracho”. Y si bien esto nos trae ciertos beneficios – aunque escasos – como sociedad, nos limita de forma inimaginable.

La respuesta es otra: Si algo cuesta menos de lo que tú crees que vale, di algo, ayuda al vendedor, da una propina u ofrece más dinero.

Y si algo cuesta más que lo que consideras ser un intercambio justo, también di algo, sé un aporte.

Y si no hay buen feedback del otro lado, simplemente no lo compres y no alimentes a la Bestia del sistema antiguo que sólo se desmoronará si nosotros le damos un empujoncito con nuestras acciones conscientes.

Gracias por leerme ❤️

Mi nombre es Benjamín Albagli Link y esto es Emet, un espacio para compartir reflexiones que nos invitan a mirar hacia adentro y recordar la verdad de nuestra alma.

Te invito a compartir tus pensamientos en los comentarios de lo que te dejó esta lectura.

Si resuena contigo, también te invito a conocer mis sesiones de acompañamiento individual y mis talleres grupales, donde llevamos estas reflexiones a la práctica.

Siguiente
Siguiente

La Revolución del Descanso